Me gustan los retratos de Jody Rogac. Tienen un aire renacentista. Las posturas clásicas de sus modelos, sus miradas profundas y esa atmósfera difuminada hacen que todo adquiera un tono atemporal.
Ari Marcopoulos se fue de Holanda con veinte años para sumergirse de lleno en la cultura urbana neoyorquina de los años ochenta. Trabajó de ayudante para Andy Warhol e Irving Penn, fotografió a Basquiat en la bañera y documentó la escena hip hop de la época. En los noventa se interesó por el mundo del skateboard, se hizo amigo de Mark Gonzales, trabajó para los Beastie Boys y casi se mata haciendo snowboard por amor a la fotografía documental.
En No Way Back captura el trabajo del célebre tatuador Mark Mahoney. Y de paso presenta la temporada primavera-verano 2011 de Yves Saint Laurent. Es una maravilla.
Nieves ha editado The Cat - Terje Haakonsen, donde Ari documenta el mundo del snowboard a través de una de sus principales figuras, el noruego Terje Haakonsen.